El concejal socialista denuncia que los reparos y los reconocimientos extrajudiciales de créditos, que deberían ser algo excepcional, se han convertido en herramientas habituales por la incapacidad del gobierno del Partido Popular para gestionar las cuentas municipales
El concejal socialista Pedro Contreras denuncia que el gobierno del Partido Popular del Ayuntamiento de Cartagena ha normalizado el pago de facturas mediante reconocimientos extrajudiciales de crédito, levantamiento de reparos e incorporación de gastos correspondientes a ejercicios anteriores por su incapacidad para gestionar las cuentas municipales.
Lo más grave es que entre los pagos que se aprueban últimamente figuran muchos gastos correspondientes al ejercicio 2025, que se están abonando con más de seis meses de retraso, obligando a proveedores, autónomos y empresas a financiar al propio Ayuntamiento mientras esperan cobrar por servicios que prestaron el año pasado.
“Al final, el Gobierno del PP de Arroyo lo que está haciendo es cargando el peso del Ayuntamiento sobre los bolsillos de los autónomos y los empresarios cartageneros, así como de los ciudadanos con la subida de impuestos. Esta forma de gestionar no es una anécdota administrativa. Es la consecuencia de la situación económica tan alarmante en la que se encuentran las arcas municipales por la nefasta gestión de Arroyo”, explica Contreras.
Los propios informes económicos de la Intervención General Municipal reflejan que el Ayuntamiento cerró 2025 con un déficit superior a los 10 millones de euros y con un remanente negativo de tesorería que ronda los 30 millones de euros, incumpliendo además los objetivos de estabilidad presupuestaria.
A esto se le suman las más de 800 facturas sin pagar por valor de 12,5 millones de euros. “Cuando una administración tiene que recurrir continuamente a reconocimientos extrajudiciales para pagar facturas atrasadas, cuando acumula gastos pendientes de aplicar al presupuesto y cuando los proveedores cobran con meses de retraso, estamos ante un problema estructural de gestión y planificación”, insiste Contreras.
Esta situación refleja un modelo económico agotado, incapaz de cuadrar las cuentas sin recurrir continuamente a reparos, reconocimientos extrajudiciales, retrasos en los pagos, incremento del déficit en más de 10 millones de euros, aumento de la deuda y tensiones de tesorería que hunden al ayuntamiento en una crisis económica permanente con un agujero que supera los 120 millones de euros, concluye Pedro Contreras.
